La infraestructura se refiere a las estructuras físicas y organizativas fundamentales que sustentan el funcionamiento de una sociedad, comunidad o entorno empresarial. Incluye sistemas, instalaciones y marcos que posibilitan la actividad económica, la comunicación, el transporte, la distribución de energía y el desarrollo general. Ejemplos comunes incluyen carreteras, autopistas, puentes, aeropuertos, puertos marítimos, ferrocarriles, centrales eléctricas, redes de suministro de agua, sistemas de telecomunicaciones y conectividad digital. En el contexto empresarial y tecnológico, la infraestructura también abarca centros de datos, sistemas en la nube, servidores y soluciones de red que sientan las bases para las operaciones digitales y el crecimiento empresarial. Una infraestructura sólida garantiza la accesibilidad, la eficiencia, la seguridad y el desarrollo sostenible, a la vez que facilita el comercio, la movilidad y la innovación. Desempeña un papel vital en la planificación urbana, la expansión industrial y la mejora de la calidad de vida al conectar a las personas, los recursos y los mercados.